Preocupante: cae la inscripción de nuevas variedades de soja

Restando 15 días para que el año concluya, el Instituto Nacional de Semillas llevaba registradas en su Catálogo Nacional de Cultivares 21 nuevas obtenciones de soja. Para la fecha, se trata del menor número de los últimos diez años.

A la misma fecha de 2016 la cantidad de nuevos cultivares inscriptos trepaba a 28 y en 2015 a 54. En líneas generales, como se observa en el cuadro elaborado por RIA Consultores en base al CNC del Inase (que se adjunta), la inscripción muestra un efecto serrucho, donde a un año con alta cantidad de registros le sigue otro con una caída importante. La novedad de 2017 es que debería haberse visto una recuperación en el volumen de registros.

Otro aspecto es la cantidad de obtentores que están registrando cultivares. Desde hace años el Grupo Don Mario lidera este segmento de la genética, en esta ocasión con 10 obtenciones. Bioceres aparece en segundo lugar con 4, luego Monsanto con 3 y finalmente Horus, Bayer, Syngenta y Nidera con una cada uno. Vale decir que el principal cultivo de la Argentina (en superficie y por ahora en volumen) tiene nada más que a 7 obtentores activos.

Qué razones pueden explicar este fenómeno. En su informe Reporte Institucional Agropecuario, la consultora puntea varios motivos.

a) Si bien se han aprobado nuevas tecnologías transgénicas, no se las ha liberado comercialmente ya que está pendiente la aprobación por parte de China. Esto limita la inscripción de cultivares que las incluyen, como sucedió con el caso de Intacta, que generó una renovación en el portfolio genético.

b) La falta de una ley apropiada y/o su enforcement por parte del Estado constituye un gran desestímulo a la innovación. No hace falta abundar en este punto harto analizado.

c) A lo anterior se le suma un progresivo desinterés por el cultivo, que ha llevado a que la siembra de la campaña 2017/18 (16,8 millones de hectáreas) sea la menor desde 2007/08 (16,6 millones de hectáreas). Esto se puede explicar por la inequidad de aplicar en los últimos dos años un gravamen de 30% a las exportaciones del cultivo versus 0% del maíz (y resto de los granos), lo cual erosionó la rentabilidad de la soja. Hay que ver cómo opera la baja de 6 puntos porcentuales a lo largo de 2018.

d) El negocio semillero se enfoca en el maíz y el trigo. Las empresas están viendo que “la cosa” viene por el lado de los cereales y vuelcan sus cañones a ese rubro. Valga como ejemplo la compra de Illinois por parte del Grupo Don Mario.

Finalmente hay todo un reagrupamiento en el negocio de la genética a partir de, por ejemplo, la venta de Nidera Semillas a Syngenta, la venta del negocio de semillas de Bayer por su fusión con Monsanto, la fusión Dow/DuPont, el desembarco de las compañías chinas (que compraron Syngenta), etcétera, etcétera.

 

Más puntos de vista

Me resulta pertinente incluir comentarios llegados a mi correo electrónico o vía twitter sobre la cuestión, ya que enriquecen el debate.

“Mas preocupante que la cantidad es la calidad de lo que se vuelca todos los años al mercado. No significa demasiado que un año se inscriban 50 o 10 cultivares, de acuerdo a como se traduzca después en la penetración que logra cada variedad”, sostiene un experimentado técnico del mundo semillero.

“Mas preocupante es que haya una variedad, la N 5009 lanzada en la campaña 2005/06 y que todavía mantenga un 33% de la participación real de las siembras en el Sur de Córdoba y otro tanto parecido en Entre Rios (junto con la N 5509); pasaron 12 años y siguen gobernando la elección de una gran parte de los productores que siembran grupos intermedios; o que la DM 4612 lanzada 5 años atrás sostenga más del 30% del mercado de Bs. As.

“Esto si es atraso en mejoramiento, y por mas que haya variedades que en la actualidad rindan más, el recambio para los productores es mucho mas lento que lo recomendable.

“Atraso es que en los grupos cortos (II y III) no haya mas de 4 a lo sumo 5 materiales comerciales que cubren todo el ambiente Sudeste y Sudoeste de Bs. As., donde estaríamos necesitando mas materiales precoces sobretodo para cubrir el mercado de siembra de segunda arriba de trigo o de cebada, que cada vez se siembra menos

“Sin dudas la llegada de tecnología donde el valor tecnológico pesa, es un aporte per se y además por la genética, el caso de Intacta para mi es contundente, las variedades en su mayoría son competitivas y demuestran un potencial superior a las RR1”.

 

Para reproducción citar: www.javierpreciadopatiño.com