¿Acierto o error? Gobierno impone retenciones al biodiésel para que EEUU destrabe bloqueo

Finalmente y en coincidencia con el Día Nacional del Petróleo (13 de diciembre), el gobierno del presidente Macri optó por fijarle un derecho de exportación del 8% al biodiésel, a partir del 1 de enero de 2018. Si bien en el texto de los fundamentos no se hace ninguna mención, la norma se concibió como gesto de buena voluntad para que los Estados Unidos den marcha atrás con el cierre de su mercado al biocombustible argentino.

“Puede ser un grave error en la medida que valida el argumento de los importadores respecto que el diferencial de retenciones con el aceite de soja funciona como subsidio y por eso deben aplicar medidas compensatorias”, manifestó una fuente vinculada a las negociaciones internacionales. “En verdad, Estados Unidos había pedido que lo llevaran al 27% (como el aceite). Ese hubiera sido el verdadero reconocimiento. La pregunta es si no nos quedamos a medio camino aplicando el 8%“, opinó una segunda fuente al respecto.

Es que la exportación del biodiésel venía con un gravamen de 0% desde mayo del corriente año. Antes se aplicaba una retención móvil que llegó a ser de 7,7% a mediados del año pasado, con lo cual se puede decir que es un arancel razonable en función del pasado reciente, aunque se ha planteado que las facultades aduaneras delegadas por el Congreso ya no corren y por lo tanto este aumento de retenciones es inconstitucional.

Sin embargo este 8% se aplicará cuando el único mercado abierto es la Unión Europea que aplica derechos compensatorios de entre 10 y 20% según de qué exportador se trate. “Creemos que va a haber empresas que no van a poder exportar con este cuadro arancelario”, señalan desde la industria de los biocombustibles.

Es que el diferencial de retenciones se achicó del 27 al 19%, pero como para el complejo soja está prevista una disminución de medio punto porcentual por mes, cuando termine 2018 la diferencia se habrá achicado al 13% y para fines de 2019, cuando venza el mandato de esta gestión de Gobierno, concluirá con un magro 7 por ciento.

Después de reconocer que una retención fija era un reclamo que venía haciendo la industria (la móvil de restaba previsibilidad para cerrar contratos de largo plazo), desde la industria señalan que esperan que con esta medida se logre la reapertura del mercado estadounidense. Sin embargo, desde el ámbito de las negociaciones internacionales señalan que el pedido de EEUU era diferencial cero, es decir que se le aplique al biodiésel la misma retención que al aceite de soja.

“No nos olvidemos que estamos frente a un mundo que vira hacia el proteccionismo, con lo cual corremos el riesgo de quedar en off side con este tipo de medidas”, señalaba el primero de los consultados.

Un cuarto consultado, asesor en materia de biocombustibles, duda de que el verdadero interés sea la apertura del mercado externo. “En el mejor de los casos los EEUU podrían acceder a otorgar una pequeña cuota libre de aranceles antidumping y anti subsidio”, manifiesta. “Más lo veo por el lado de una filosofía política de negarse a promover alguna actividad en particular, amparándose en los principios del libre mercado, pero en este caso de un falso libre mercado ya que no hay la suficiente atomización entre la oferta y la demanda para que ninguno de los actores influya en la toma de decisiones”, señala.

Por lo pronto, el gesto de la Argentina hacia el mundo se dio en el marco de la reunión ministerial de la OMC en Buenos Aires, una reunión que dejó en claro las dificultades que tiene el mundo para avanzar en el libre comercio y que, al revés, dejó de manifiesto la preocupación que tienen los países para defender la generación de empleo.