Triaca exultante: “Ahora para exportar un pollo hacen falta 90 trámites en vez de 144”

Sorprendió el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, cuando en su presentación en el seminario organizado por una de las consultoras económicas más prestigiosas del país hizo referencia a la labor del Gobierno por generar una economía más competitiva. “Antes para exportar pollo había que hacer 144 trámites; ahora los hemos bajado a 90”, manifestó, para agregar que, con toda lógica, que aún “falta mucho por hacer” en materia de desburocratizar el comercio.

Pero, ¿es realmente así como dijo el ministro? ¿O se trató de esas frases insustanciosas que ingresan en el mainstream mediático sin chequeo alguno?

Por lo que pudimos saber, una compañía avícola entrerriana realizó tiempo atrás un trabajo sobre la burocracia que involucra no exportar, sino mantener activa la empresa en este rubro. Eran aproximadamente unos 160 trámites, que abarcan la normativa nacional, la provincial y la municipal. “A decir verdad, realmente no sabemos si hoy son menos. Lo que queríamos es que no se agregaran más. También hay que tener en cuenta que esto se hizo para Entre Ríos, pero que si tomáramos el ejemplo de Buenos Aires, que es la reina de la burocracia, ese número puede ser mayor”, dicen desde el sector.

El trabajo realizado por la empresa fue llevado al seno de la Copal (la cámara que agrupa a la industria alimenticia) y de ahí fue tomado por los funcionarios nacionales hasta llegar al propio presidente de la Nación, que ha convertido al tema en cuestión de Estado.

Sin embargo, y a pesar del reconocimiento que le otorgan a la apertura de nuevos mercados como México y Canadá, la cuestión burocrática parece ser menor. De hecho, las exportaciones según el Senasa, al mes de setiembre trepaban a 162.000 toneladas, versus 165.000 en 2016. “Creemos que vamos a terminar el año con unas 210.000 toneladas, igual que el año pasado”, manifiestan desde la industria avícola, donde la única buena noticia es que de confirmarse estas cifras, se habría detenido la caída en las ventas externas.

“Por un momento parecía que repuntaba, gracias a Brasil, pero con un dólar planchado y aumento de los costos internos, la situación es complicada, más cuando el mundo se ha vuelto más proteccionista”, se lamentan desde el sector. En síntesis, dólar barato mata desburocratización.