Qué busca Don Mario con la adquisición de Illinois Semillas

Encabezada por Tomas Liceda, designado gerente general de Illinois Semillas, el Grupo Don Mario (GDM Seeds) hizo una presentación formal tras la adquisición de la compañía. La pregunta de fondo es por qué una empresa que lidera el mercado de semilla de soja se interesa por una pequeña compañía que opera en híbridos de maíz.

En primer lugar repasemos algunos datos que Liceda dio sobre Illinois.

a) La empresa tiene un market share mínimo. Nunca han pasado de vender más de 80.000 bolsas por campaña. Para este año esperan llegar a un récord de entre 90.000 y 100.000 bolsas, sobre un total nacional estimado entre 3,5 y 4,0 millones de bolsas. Es decir que la participación ronda entre el 2 y 3%.

b) Tiene un programa de mejoramiento propio, liderado por el fitomejorador Carlos Basso, pero el portfolio que ofrece es muy limitado: son tres híbridos que en sus diferentes versiones con eventos dan un total de diez opciones. No operan con materiales tropicales y su fuerte es uno precoz, el 550 al que buscan posicionar para siembras tardías, doble cultivo y/o silaje.

c) La facturación de Illinois se ubica entre 8 y 10 millones de dólares por año; emplea unas 18 personas; posee un canal de distribución propio y un campo experimental en Entre Ríos.

d) Don Mario, en tanto, tiene su propia oferta de maíces con genética que licencia de terceros. Con este esquema coloca anualmente entre 150 y 170.000 bolsas. La idea sería mantener los dos canales, el de los maíces Illinois y los Don Mario, operando en forma independiente.

e) ¿Qué va a invertir Don Mario en Illinois? La idea, señalaron es duplicar el presupuesto en investigación. Don Mario tiene una mayor infraestructura para el mejoramiento (marcadores moleculares, laboratorio, etc.), pero como bien dijeron la idea es “no subsidiar a Illinois, sino que se autofinancie”.

f) No trascendió el monto de la operación.

Durante la charla los directivos de Don Mario repasaron la trayectoria de esta compañía respecto del maíz. A principios de este siglo, la compañía se quedó con el joint venture que tenían con Golden Harvest y apostó al mejoramiento propio. Pero en 2008 terminó vendiendo el programa a Limagrain para optar por el modelo actual de licenciamiento.

Tampoco es la primera vez que la compañía o sus accionistas invierten en un semillero para luego venderlo. Uno de los mejores ejemplo fue la asociación con Eduardo Cucagna de Ferias del Norte, para crear FN Semillas, con un programa de mejoramiento propio, que luego terminaron vendiendo a Bayer para que pasara a formar parte de Credenz, y que ahora podría terminar en manos de BASF si se aprueba la compra de Monsanto por parte de la alemana. “Fue un gran negocio”, se sonrió Máximo Cardini Zar, responsable de RRHH de Don Mario y presidente de la SGR del grupo, al recordarlo.

¿Podría ser este el camino elegido para Illinois? “Don Mario no compra con la idea de vender”, señalan desde la empresa. Sin embargo es factible que la adquisición del semillero haya aparecido en el radar del grupo que dirige Gerardo Bartolomé como una oportunidad (algunos indicadores financieros no son los mejores) y que la idea sea sanearla y valorizarla haciéndola crecer, en un contexto donde la superficie de maíz puede convertirse en un excelente negocio para las semilleras.

Para citar: www.javierpreciadopatiño.com