Syngenta insiste con el negocio semillero que le aporta el 21% de la facturación

Por Javier Preciado Patiño

El escueto comunicado de la casa central de Syngenta en Suiza informa que se haya en proceso de adquisición de la unidad de semillas de Nidera, que forma parte del conglomerado de Cofco. Curioso caso de las que supieron ser compañías europeas y que ahora forman parte del poder económico chino.

Syngenta está completando el proceso de adquisición por parte de ChemChina, mientras que Nidera (junto con Noble) se integraron en el negocio de Cofco. Da la impresión que están separando las aguas: mientras en una punta Cofco va a manejar el negocio granario, en la otra Syngenta se concentra en la tecnología agrícola.

En verdad el caso de Nidera y su negocio de semillas era un cisne negro -un francotirador en el medio de una guerra de tanques- y muchas veces circularon versiones de su venta a cualquiera de las grandes empresas semilleras. Ahora se concreta con una china.

A decir verdad Syngenta/ChemChina insiste con más de los mismo: terciar en el negocio de la genética vegetal. En 2003, poco después de la fusión que la constituyó, el negocio de semillas le aportaba a Syngenta u$s1.071 millones sobre un total de 6.578 millones, es decir el 16%. Trece años después, en el balance 2016, las semillas representaron u$s2.800 millones sobre una facturación de u$s12.800, es decir el 21 por ciento. Es decir, Syngenta era y es una compañía básicamente fuerte en productos para la protección de cultivos.

En lo que respecta a Nidera Semillas bien podría decirse que se trata de una compañía local. Me animo a decir que fue Eduardo Leguizamón el que la convirtió en lo que fue para la agricultura argentina. El timing para tomar Asgrow y capturar la tecnología RR, apostar a los híbridos simples de maíz, los trigos Baguette, son tres de los hitos que la convirtió en uno de los principales jugadores de la revolución agrícola argentina.

Está claro también que el objetivo de Cofco es el manejo de los granos. Con los datos oficiales de embarques de granos al mes de agosto, el tándem Cofco/Nidera lideraba con más del 15% del volumen total, superando por unas décimas a Cargill y sacándole 5 puntos a Bunge, ADM/Toepfer y LDC.

En sentido inverso, el cierre de la planta de Chacabuco, las versiones de venta de La Ballenera y todas las noticias que se fueron sucediendo durante 2016 apuntaban a una redefinición del perfil de Nidera.

Pero, ¿cuánto le puede aportar el negocio de semillas de Nidera a Syngenta/Chemchina? Como no hay datos oficiales, la estimación debe hacerse en base a fuentes que operan en el negocio. Estas sostienen que en la Argentina, la compañía podría estar facturando unos 200 millones de dólares por año, la mitad, proveniente del maíz. Se desconoce el número en Brasil y otros países de la región, pero si todo sumara 400 millones de dólares, estaríamos hablando del 15% de lo que ya factura a nivel global y un aporte a la facturación total de Syngenta/ChemChina de 3 por ciento.

Ciertamente la cosa cambiaría si en la Argentina hubiera un cambio profundo en la ley de semillas y el mercado de la fiscalizada dejara de ser marginal, porque Nidera junto con Don Mario tienen un share mayoritario en el negocio de la semilla de soja.