Furia en la industria etanolera: hablan de inseguridad jurídica y transferencia billonaria a las petroleras

La decisión del ministro de Energía y Minería, avalada lógicamente por la Casa Rosada, de bajarle el precio al bioetanol de maíz en 21% y al de caña de 15% respecto de octubre hizo estallar a los industriales.

En el caso del bioetanol de maíz, el precio para noviembre fue fijado en 10,74 $/litro, versus los $13,62 que regían el mes anterior. En el comparativo con noviembre de 2016 el nuevo precio significa una caída de 15%, vale decir que respecto de la inflación se abre una brecha del 40 por ciento.

La novedad se conoció este 1 de noviembre al publicarse en el Boletín Oficial la Resolución 415 del ministerio de Energía y Minería, que barre con el esquema de cálculo que databa de 2014, cuando la anterior administración había desdoblado los precios entre maíz y caña de azúcar.

Básicamente la nueva forma de calcular el precio reduce la estimación de la energía y las horas hombres necesarias para producir el bioetanol, pero fundamentalmente elimina un coeficiente que se aplicaba para el recupero de la inversión y darle una  rentabilidad razonable a la industria.

“Lo que nos llegó, respecto de por qué tomaron esta decisión, es que dicen que estábamos ganando mucha plata, lo cual es un disparate. En comparación con una etanolera de Estados Unidos, en la Argentina pagamos el doble el gas, un 50% más la electricidad y empleamos el triple de gente por litro producido. Además mientras en EEUU mueven el bioetanol y el DDGS por tren, acá lo tenemos que hacer en camiones”, indican desde la industria.

La sospecha de los industriales es que el Gobierno cedió al lobby de las petroleras. “Se quejaban de que subsidian a la industria del etanol, que dicho sea de paso es un combustible renovable y limpio. Muy bien, ahora resulta que le vamos a resignar $5.000 millones por año y en el surtidor los consumidores no van a ver ninguna rebaja. Lisa y llanamente esto es una transferencia del agro a las petroleras”, continúa la fuente.

El análisis de RIA Consultores muestra que hasta la reforma de 2014 el precio del bioetanol (fuera de caña o de maíz) rondaba el dólar por litro. En 2016 el promedio del biocombustible obtenido del maíz fue de 80 centavos. Con los últimos cambios normativos el valor en dólares bajó a 60 centavos. Incluso respecto de la materia prima (el grano de maíz), la relación se deteriora. Si en algún momento un litro de bioetanol equivalía a 7 kg de maíz (en setiembre de 2015) hoy pasa a ubicarse en 4,6 kg de grano por litro de bioetanol.

Los industriales no dejan de sorprenderse de la decisión tomada por el Gobierno. “Somos una industria joven, con un potencial enorme para contribuir a desarrollar el agro. Pero con estos cambios, que generan una tremenda inseguridad, los planes de expansión quedan frizados. Si antes pensábamos duplicar nuestra capacidad de producción, hoy te tengo que decir que no sé qué va a pasar”, se lamentaba la fuente.

Incluso la nueva resolución barre con un tope de 5% que la administración anterior había fijado para los aumentos o rebaja de precios, con la idea de no generar grandes volatilidades en los precios.

Por otra parte la decisión oficial parece no tener en cuenta el marco político donde impacta negativamente: la provincia de Córdoba -que reúne a las principales plantas etanoleras de maíz- y el NOA, regiones donde Cambiemos logró excelentes resultados electorales (a excepción de Tucumán) en las últimas legislativas.