Celulosa y viviendas, los dos grandes drivers para desarrollar la cadena foresto industrial

El diagnóstico de la cadena foresto industrial en la Argentina es bastante simple: falta demanda. Surge de la conversación con la subsecretaria del área en el ministerio de Agroindustria, Lucrecia Santinoni y su asesor, Gerardo Petri, que dan el siguiente dato: contra una oferta de unos 20 millones de metros cúbicos anuales, el corte se limita a 13 millones.

Es que con una exportación débil es el consumo industrial local el que dispara la demanda, y allí aparecen tres grandes sectores, la construcción, la elaboración de pasta celulosa y la generación de energía. En el radar lo primero que aparece es la intención de un grupo inversor para emplazar una fábrica de pasta celulosa para papel marrón en la provincia de Corrientes. La información que trasciende es que demandaría 500.000 toneladas de madera por año, equivalente a unos 2 millones de metros cúbicos o casi el 30% del remanente de oferta no colocada por el sector productivo.

Los funcionarios nacionales comentan que el Instituto Correntino de Agua y Ambiente ya ha avanzado en la normativa para que su instalación se realice conforme a la ley, aunque todavía faltan resolver algunas cuestiones como es aprovisionamiento de la materia prima, ya que para satisfacer la demanda de la fábrica se requerirá la producción de unas 150.000 hectáreas forestadas. “En general este tipo de proyectos busca que una proporción de la madera provenga de plantaciones propias y ahí faltan algunas definiciones”, explican Santinoni y Petri.

El otro sector que podría potenciar la demanda es el uso de la madera para construcción de viviendas y para ello se está avanzando por varios caminos. El primero es contar con las normas homologadas para que ingenieros y arquitectos puedan realizar los cálculos estructurales para usar madera en las construcciones. El segundo es el desarrollo de estándares de calidad para que la industria de la construcción acceda a productos consistentes en el tiempo. En tercer término se están llevando adelante gestiones de estímulo, como el acuerdo firmado por los ministerios de Interior (que maneja el área de viviendas sociales), de Producción (del cual depende el INTI) y de Agroindustria, para que el 10% de las viviendas sociales que se construyan se hagan con madera.

“Ojo porque uno puede creer que una casa de madera es algo precario y es todo lo contrario. En el Hemisferio norte se están levantando edificios de hasta 27 con estructura de madera y la terminación y la seguridad de las viviendas son exactamente iguales o superiores a las hechas con otros materiales”, comenta Santinoni.

También se está avanzando en acuerdos con entidades bancarias para el crédito a viviendas de madera y lo mismo con las compañías aseguradoras, y se están creando plataformas de información vinculadas a la cadena, como el Censo Nacional de Aserraderos que la subsecretaría lleva adelante por estos días.

“También estamos apuntando a fortalecer la competitividad del sector primario, que de por sí es muy eficiente, pero ayudamos a gestionar una reducción de los aranceles de importación para la maquinaria, ya que mientras en Uruguay o Brasil ese arancel varía entre 0 y 2%, en la Argentina se ubicaba entre 12 y 35%”, agrega Petri.

Así las cosas, el objetivo para 2030 es que el área forestada llegue a las 2 millones de hectáreas, o unas 700.000 más que en la actualidad.