Buryaile, el primer damnificado por el recorte presupuestario al INTA

Por Javier Preciado Patiño

“Debilitado”. Es el adjetivo que distintas personalidades del sector utilizan cuando analizan la situación del ministro Buryaile frente al recorte presupuestario dispuesto por la cartera de Hacienda y que ha tomado estado de asamblea con el caso INTA. “Evidentemente el poder en el Gobierno pasa por Marcos Peña y Prat Gay”, se lamentan.

Los pormenores de la previa al Presupuesto 2017 dejan en evidencia que los pedidos de Agroindustria fueron olímpicamente ignorados. En el caso del INTA, gestionado por Amadeo Nicora, el primo peronista de Buryaile, se había propuesto un presupuesto de $5.700 millones, un monto más bajo que el deseado ($6.300 millones) y que ya implicaba frizar inversiones en mejoras en la infraestructura de las experimentales, renovación del parque automotor, equipamiento de laboratorios, etcétera, etcétera. De ahí que los $5.112 millones asignados por Hacienda al instituto resultaran una cachetada a la conducción de Agroindustria.

Pero el detonante que hizo que el tijeretazo explotara en las manos de Buryaile fue que para sueldos se prevea menos presupuesto que en 2016, lo que lleva a pensar en una poda obligada de trabajadores.  Así, la conducción de Apinta, liderada por Mario Romero, se convirtió en protagonista mediática durante el fin de semana, además de ser recibida por dirigentes opositores que ven en este conflicto una oportunidad para llevar agua para su molino.

Es de público conocimiento las aspiraciones de Buryaile de destronar a Gildo Insfran de su reinado en Formosa y sumar ese bastión del peronismo al radicalismo. De hecho, cuando fue nombrado ministro se habló que la intención era darle exposición para su carrera a la gobernación. “La verdad es que esto lo deja muy mal parado, porque evidencia que tiene cero poder”, se sinceran en los corrillos de ese intersticio que forma el agronegocio con la política.

Si bien no hay una confirmación explícita, se cree que el formoseño habría alentado el apoyo de distintos dirigentes y organizaciones a la causa INTA a fin de presionar sobre Hacienda. Claro que se trata de un arma de doble filo, en tanto y en cuanto el recorte presupuestario no se convierta en una herramienta de la oposición para castigar al Gobierno del presidente Macri.

Para citar: www.javierpreciadopatiño.com