Portfoilio de inversiones: La ACA planea nueva terminal portuaria en Timbúes

El subgerente general de ACA, Julián Echazarreta, fue uno de los disertantes de la jornada de RIA Consultores “Coyuntura y Perspectiva de la Agroindustria“, quien se detuvo en los proyectos presentes y futuros de esta cooperativa de segundo grado.

Con una facturación en torno a los $57.000 millones y de $61.200 cuando se suma ACA Salud, La Segunda y Coovaeco, la cooperativa es una de las empresas de mayor volumen de negocios en la Argentina. Con plantas de producción de agroquímicos, de fertilizantes nitrogenados y fosfatados (tomó junto con Bunge la operación de Mosaic en el país), molino harinero, planta de bioetanol, fábrica de silo bolsa, criadero de cerdos y alimentos porcinos, entre otras cosas, la ACA es un poderoso conglomerado agroindustrial perteneciente a 50.000 productores agrícolas, organizados en unas 150 cooperativas.

Hoy por hoy, su inversión inmediata es una planta de recuperación de envases fitosanitarios y silo bolsa a emplazarse en el sur de Santa Fe, con una inversión de 6 millones de dólares, y que captará unas 7.000 toneladas de residuos plásticos.

Pero Echazarreta adelantó el ambicioso plan de expansión que maneja la cooperativa en materia de comercialización de granos y su industrialización. Por un lado está lo que denominan el “revamping” de los puertos que hoy poseen y toda la infraestructura de logística y acopio de granos. Pero dentro de este rubro la apuesta más fuerte es la construcción de una nueva terminal portuaria, que se emplazaría en Timbúes, donde la asociación ya es propietaria de un terreno sobre el río Paraná.

Otra cuestión que le interesa a la ACA es lo que se llama “open access”, o el libre acceso de los operadores a la red ferroviaria, tal como marca la ley 27.132 sancionada en 2015. La empresa es accionista del NCA (Nuevo Central Argentino); pero el sistema ferroviario apenas transporta el 6% de toda la carga argentina (contra el 96% del camión), cuando en Brasil el 30% de la carga se mueve en vagones.

Otro línea de análisis de inversiones tiene que ver con la industrialización de la cebada. Desde hace tiempo, la ACA maneja la posibilidad de montar una maltería en el sudeste bonaerense, pero como señaló el directivo, hoy la decisión pasa por la definición de la política arancelaria del Gobierno Nacional, que promueva la exportación de productos con valor agregado industrial.

El eje de la proteína vegetal es otro de los focos de atracción a la reinversión de utilidades (técnicamente denominado excedentes) y allí el uso de las proteínas de la soja en combinación con la acuicultura se halla en carpeta.

A la ACA, como bien señaló Echazarreta, le quedó como materia pendiente la instalación de una planta de biodiésel, cuando en 2009 la crisis internacional hizo que el proyecto se frizara al “caerse” el inversor extranjero para este emprendimiento.

Finalmente la bioenergía es otra de las líneas de inversión. La cooperativa ya tiene una planta de biogás que genera electricidad para su criadero de cerdos en San Luis; ahora la idea es montar otra planta que a partir de biodigestores sustituya el 30% de consumo de electricidad en la fábrica de Alimentos Magros, en Justiniano Posse (Córdoba).