La bioenergía, el patito feo de la licitación de electricidad renovable

El llamado a la licitación de 1.000 MW a partir de energías renovables deja un sabor agridulce para la cadena agroindustrial y hasta se podría decir más amargo que dulce.

Es que de ese total, apenas el 8% (80 MW) están previstos para la bioenegía, de los cuales 6,5% corresponde a la electricidad proveniente de biomasa y otro 1,5% al de biogás.

Por el contrario, los grandes beneficiados resultan la energía eólica, con el 60% del total de suministro a adjudicar, y la solar fotovoltaica con otro 30%.

Pero no solamente en el cupo ha sido discriminada la cadena agroindustrial. El decreto prevé beneficios fiscales, que en el caso de la eólica representan hasta el 60% de la inversión de referencia (960.000 dólares por MW instalado), 55% en la fotovoltaica, pero solo 50% cuando se trata de biomasa o de biogás.

Claudio Molina, consultor en temas de bioenergía, sostiene que perfectamente se le podría haber asignado a los proyectos provenientes de la biomasa o el biogás un cupo mayor. “Solo con la industria azucarera, que genera electricidad con el bagazo, o con los proyectos a partir del maíz, como se plantea para el sur de Córdoba, se podría superar ese cupo”, opina.

De la lectura de la resolución 136 del ministerio de Energía, no quedan dudas que la adjudicación tiene como principal beneficiario a las compañías de energía eólica. Yendo para atrás, el hombre clave en todo este proceso es el subsecretario de Energías Renovables Sebastián Kind, a quien como asesor del senador chubutense Marcelo Guinle se lo sindica como el cerebro tras el proyecto que luego se convirtió en la Ley 27.191, en donde se enmarca la resolución de marras.

Kind era el responsable de la consultora AIRES Renewables SA, dedicada al análisis de proyectos de energías renovables. La portada de la página web, con generadores eólicos, es la prueba contundente de las preferencias del consultor y hoy funcionario por esta fuente de energía renovable. Justamente, uno de los primeros trabajos de Kind & Cía. fue el asesoramiento para un parque eólico en Uruguay. Entre sus clientes aparece el gobierno de Chubut y Pan American Energy.

La portada de la web de la consultora del subsecretario Kind

Fuentes que no se quieren malquistar públicamente con la cartera de Energía sostienen que tras esta licitación está el grupo Pan American Energy, del empresario Bulgheroni y que tendrían interés en la cuestión eólica. Por otra parte, sostienen que el precio máximo fijado por ley para el megawatt hora de energías renovables, de 113 dólares, puede resultar muy conveniente para la energía eólica (que podría estar entre los 70 y los 80 dólares), pero absolutamente inconveniente para la bioenergía, que tendrían que tener valores por encima de ese tope. “A menos que se consideren los 113 dólares como un valor promedio ponderado, que permita pagar mejor la electricidad generada desde el agro”, explican.

Lo cierto es que, por ahora, para la agroindustria el mensaje es “siga participando”.