Limones: el mercado de EEUU tiene valor simbólico más que económico

La posibilidad de que la Argentina provea limones al mercado de los Estados Unidos se vio frustrada en 2001, cuando la presión de los productores de California fue tal que el país del norte impuso una barrera paraarancelaria aduciendo cuestiones de sanidad vegetal.

Quince años después, y tras haber movido el complejo aparato de la burocracia administrativa estadounidense, ese Dto. de Agricultura ha abierto una consulta pública para volver a aceptar la importación de las frutas argentinas. Las posibilidades son tres: a) que el Gobierno de Barack Obama acepte la importación; b) que opte por denegarla, y c) que patee por 180 días la decisión de manera tal que sea la nueva administración federal (Clinton o Trump) quien se haga cargo de tomar una resolución definitiva.

Recientemente una comitiva público privada, compuesta por representantes de la industria, del gobierno tucumano y el nacional estuvieron en Washington explicando por qué la presencia de los limones frescos argentinos en el mercado de los EE.UU no representa ningún riesgo, ni sanitario ni económico para ese país.

Es que definitivamente, las 15 a 20.000 toneladas que podrían colocarse allí de abrirse la importación es nada comparado con el mercado, tanto el estadounidense como el argentino.

“Estados Unidos tiene una producción en torno a las 600 a 700.000 toneladas anuales, y además importa unas 40.000 toneladas de Chile y otras 20 a 30.000 de México”, explican fuentes vinculados a este competitivo cluster con epicentro en el NOA (básicamente Tucuman). De hecho, las estadísticas del Dto. de Agricultura de los EE.UU. (Usda) muestran que para 2015/16 la importación de lima y limón por parte de ese país rondará las 570.000 toneladas. Las mismas estadísticas le asignan a la Argentina una exportación para esta campaña en torno a las 230.000 toneladas, con lo cual el mercado estadounidense, de abrirse, no llegaría a representar el 10% de se volumen.

“Ni por volumen ni por precio, el mercado de los Estados Unidos le mueve la aguja a la Argentina. Lo que sucede es que su aceptación tendría repercusiones en otros mercados que son muy interesantes y que tienen muy en cuenta las decisión de los estadounidenses, como pueden ser Japón, China o la India. Por eso decimos que el mercado americano tiene más un valor icónico o simbólico que económico”, señalan las fuentes de www.javierpreciadopatiño.com

Es más, por el ciclo productivo en la Argentina, nuestro limón resulta muy complementario de la cadena agroalimentaria del hemisferio norte. “Hace 20 años, los españoles tenían la misma duda que los estadounidenses, pero finalmente se dieron cuenta que les podíamos agregar valor ingresando en contraestación con un producto de muy alta calidad, y que le permite a la cadena la posibilidad del reempaque, la provisión en tiempo (just in time) y la distribución. Nosotros decimos, y es nuestra propuesta, que realizamos una exportación responsable y eso es lo que queremos que entiendan los citricultores californianos, que juntos vamos a generar sinergias a favor de todos”, agregan las fuentes.