Definanciado, el Senasa recurre a brutal ajuste arancelario para subsistir

Este año los organizadores de la tradicional muestra rural de Palermo deberán abonarle al Senasa $65.000 por la inspección sanitaria. Hasta el año pasado pagaban $43.560. Pero este aumento de 50% es algo menor, si se quiere, habida cuenta de los nuevos aranceles que el ministro Buryaile autorizó para el organismo responsable de la sanidad, inocuidad y calidad de los agroalimentos argentinos.

Efectivamente la reciente Resolución 168/2016 establece aumentos de hasta diez veces para las prestaciones que brinda el Senasa, respecto de la última actualización, que databa de mediados de 2014. Pero vayamos de a poco.

A partir de ahora, los ganaderos deberán abonar $18 por cada DTA o DT-e (Documento de Tránsito Animal), cuando venían pagando $8,60, es decir un incremento de 109%.

Peor la van a pasar los exportadores de granos. A partir de ahora, la inspección de los buques le costará $16 por tonelada, contra los anteriores $5, lo que equivale a un incremento de 220%. Considerando que un Panamax carga unas 60.000 toneladas, por cada buque granelero que abandona nuestros puertos, el Senasa recibe casi un millón de pesos.

Pero los mayores lonjazos a la cadena agroalimentario vienen por el lado de los registros farmacológicos y fitosanitarios. La inscripción de un principio activo pasó de 6.300 a $50.000, mientras que mantener el registro de un producto formulado -de los cuales hay miles en el país- pasó de $2.800 a $25.000 por año. Para una empresa pyme de agroquímicos que tenga 10 registros, esto implica un costo de $250.000 por año.

Según varias fuentes, semejantes aumentos obedecerían a la decisión política de que sean los privados los que vuelvan a sostener el funcionamiento del Senasa. Esto era así durante los 90 y hasta que el ministro Roberto Lavagna, en 2005, entendió que los servicios que brindaba el organismo debían ser atendidos por los privados, pero que el resto de las tareas sanitarias debían fondearse con aportes del Tesoro Nacional.

De acuerdo a los Presupuestos Nacionales hechos ley, el fondeo del Senasa pasó de $2.627 millones en 2015 a $3.297 millones para 2016, es decir un 26% de incremento. “El Estado no le gira más un peso, y no solo eso, sino que le sacaron $500 millones este año”, afirma un funcionario de segundo orden, conocedor de las lides administrativas.

En los sectores privados hay una gran preocupación por lo que entienden son aranceles abusivos y entre otras cosas hasta barajan la judicialización de la medida por medio de amparos, al estilo patagónico.