Qué pasó con la industria de los biocombustibles en 2015

El INDEC dio a conocer el 22 de marzo el informe trimestral sobre la industria de los biocombustibles que completa  el año 2015 y que deja un sabor agridulce, dulce por el lado del bioetanol, agrio por el del biodiesel.

La producción del bioetanol aumentó 21% respecto de 2014, para alcanzar un volumen de 815.400 metros cúbicos. De ese volumen, el 59% fue aportado por las plantas que procesan el maíz para su obtención, mientras el 41% restante por los ingenios cañeros. Vis a vis, la producción de bioetanol de maíz se incrementó 29% de un año a otro, mientras que la de caña solo 12%, con lo cual va creciendo la participación del primero como proveedor del corte interno.

La luz amarilla que se enciende es que de un pico de producción de 86.000 m3 en octubre, el volumen fue mermando en los dos meses subsiguientes hasta llegar a 72.000 en diciembre, lo cual podría responder a una estacionalidad en la producción cañera, ya que los volúmenes de la industria maicera se mantuvieron relativamente estables.

La cara amarga del informe viene por el lado del biodiesel. La producción anual fue de 1,81 millón de toneladas, que es el tercer volumen más bajo en la historia de esta industria y que nos retrotrae a 2010, cuando se produjeron 1,82 millón de toneladas. Respecto de 2014 la caída fue de 30 por ciento.

Si la caída no fue mayor es porque el abastecimiento al mercado interno superó el millón de toneladas, creciendo levemente respecto de 2014. En cambio, la exportación se desplomó desde 1,60 a 0,79 millón de toneladas, debido al boicot de la Unión Europea y la baja del petróleo, que le restó competitividad al biodiesel en mercados de Asia y África.

Pero lo más preocupante es el dato de diciembre. En el último mes de 2015 la producción no llegó a las 80.000 toneladas, el volumen histórico más bajo desde 2010. Para tener una idea, en octubre de 2014 se estaban elaborando más de 300.000 toneladas mensuales. Lo raro es que es el informe sindique que al consumo interno se volcaron 12.000 toneladas en diciembre, cuando lo normal es un volumen en torno a las 90.000 toneladas.

El informe de RIA Consultores viene señalando cómo se han deteriorado las relaciones de los biocombustibles respecto de indicadores como el maíz (para el bioetanol), el aceite de soja crudo (para el biodiesel) o el dólar. Los aumentos otorgados durante los primeros meses del año todavía no alcanzan a compensar el efecto de la quita (o disminución) de retenciones y la devaluación sobre las materias primas. Será crucial conocer cómo evolucionan los indicadores duros de la industria del biocombustible, con el pleno impacto del nuevo escenario económico.