Limagrain y KWS lanzarían en 2018 su propio gen de resistencia a glifosato en la Argentina

Por Javier Preciado Patiño

La cooperativa agrícola francesa Limagrain ranquea cuarta en el mundo de la genética vegetal por monto de facturación (2.000 millones de euros) y tiene toda la intención de competirle palmo a palmo el mercado de los cereales a las cabezas del ránking: Monsanto, Syngenta y DuPont Pioneer.

Para ello, además del mejoramiento del germoplasma, crearon junto con la alemana KWS un joint venture para desarrollar biotecnología, llamado Genective. Uno de los primeros logros es un gen propio de resistencia al glifosato para maíz que ya se encuentra autorizado por los Estados Unidos y Canadá. “El objetivo es lograr la aprobación para su cultivo en la Argentina en 2018“, me señala el australiano Bruce Lee, director de Genective vía e-mail. “Estamos trabajando para su autorización de importación en países como Japón, China, Corea, Taiwán y México”, agrega el directivo.

Se trata del evento denominado VCO 1981-5 y resulta alternativo al que tienen otras compañías como Monsanto o Syngenta. De acuerdo a los protocolos presentados ante el Dto. de Agricultura de los Estados Unidos (que lo autorizó en setiembre de 2013) el gen se extrajo de la bacteria del suelo Arthrobacter globiformis.

Por otra parte su compañía le apunta al desarrollo de traits propios de resistencia a insectos, por un lado, y al uso eficiente de nitrógeno y agua, para lo cual cuentan con un acuerdo con Arcadia Biosciences, la misma compañía estadounidense con la que la argentina Bioceres tiene el acuerdo para el desarrollo comercial de la soja resistente a estrés hídrico y salino.

El Grupo Limagrain se ha especializado en el mejoramiento genético de los cereales y de cultivos oleaginosos como la colza y el girasol. En Europa es el primero en el mercado de semillas de trigo, mientras que en los EE.UU. detenta el tercer lugar en el de maíz, aunque con una participación mucho menor que Monsanto y Pioneer, que suman dos tercios del negocio.

En la Argentina el Grupo Limagrain desembarcó en 2012 con un centro de investigación montando en la localidad de Chacabuco, con una inversión de dos millones de dólares, para fortalecer su penetración en el mercado de semillas de trigo, maíz y girasol.