ACA Bio

El maíz sostiene el aumento de la producción de bioetanol


La producción de bioetanol arrancó con unos tímidos 23.000 metros cúbicos en 2009. En ese momento la producción fue responsabilidad de los ingenieros azucareros, que comenzaban a producir para el corte interno, obligatorio desde el 1 de enero de 2010.

Tres años después, la producción se había elevado a 250.000 m3, de los cuales 20.000 eran aportados por la naciente industria del bioetanol de maíz, que en los años siguientes mostró un crecimiento explosivo.

Para 2014 la producción total alcanzó a 671.000 m3, de los cuales el 55% provino del maíz y el 45% restante de la caña de azúcar. Con las inversiones de Bio4, Promaíz, ACA Bio, Diaser y Vicentin, en apenas dos años la industrialización creció a 371.000 toneladas anuales.

Pero los números de 2015 son todavía más positivos, de acuerdo con el INDEC: En el primer semestre la producción total creció 26% interanual para ubicarse en 360.000 m3. De continuar con el ritmo de junio, el año concluiría con más de 800.000 m3 producidos.

De ese total, el maíz aportó el 65%, creciendo su participación respecto de 2014, con un aumento interanual del 72%!!

Los números de junio muestra un volumen de producción cercano a los 43.000 m3 de bioetanol de maíz y 32.000 de caña, lo que habla de una capacidad de producción anual de no menos de 500.000 m3 en el primer caso y 400.000 en el segundo.

Para los productores de maíz esto significa que en los últimos años se adicionó una demanda de 1,3 millón de toneladas, que además es estratégica por el lugar donde se ubica, alejada de los puertos.

En el futuro, sostener esta industria como política energética redituará todavía más beneficios para la cadena de valor agroalimentaria, para las comunidades rurales e incluso para el total de los argentinos, ya que significa diversificar las fuentes de energía.

Por Javier Preciado Patiño